Crear el hábito (I)

la caída de una flor en el espacio/ y el grito 

El cisne. Branly. 1956

“Ya la orquesta triunfa sobre el aire”. Branly (Roberto). Una edición de Letras Cubanas (1985). De cuando tenía tiempo para los lectores. Por lo menos así lo dice en la última página: La Editorial le quedará muy agradecida si recibe su opinión acerca de esta obra, de su presentación y diseño, así como de los títulos editados por esta Colección. Aquí el grito de un parto de trillizos. Entonces, te da por escribir una misiva a la Editorial, aunque tarde. 37 años después. La misma longitud de onda de mi existencia. Algo que no haré ahora. Branly (Roberto). Ya era demasiado cumplir con los cánones (estrictamente) revolucionarios del 85. Aún se sienten en la piel los reglazos de Pavón. Pero el prefacio, deja mucho, por delante y en el camino. Por cierto, es una compilación (una antología). Encontré El cisne, poema bárbaro y performático. Atrevido. Algo manipulador ahora que vuelvo a reventarme contra él casi 10 años después. Mágico. Yo no sé como colgar los pies hacia afuera. El diseño de portada (cubierta) a cargo de Enrique Martínez. Por todo el camino del libro puede dejarse uno llevar. (“Desde muchas eras fuimos levantando el tiempo/ como estatuas modeladas a nuestra propia imagen”). Oleajes. Tendrás feedback (solo por la gracia de actualizar el lenguaje). No es (aunque lo intenta) ser un libro impresionista. La huella más bien es una idea. La idea del muerto o del que sabe que va a morir, exigua. Triste en fundamento. Perpetrando el vacío. Y ese vacío (o esa acción post-mortem del vacío) me construye la pregunta: ¿En realidad es necesario olvidarnos de un poeta como Roberto Branly? Que comienza en 1956 pisando el territorio de la ironía. Pasa por varios estados (metamorfosis) hasta llegar a convertirse en aguijón a la tristeza. Porque eso deja en sus “elaborados y conversacionales” poemas de la ultima parte del libro. Que sin embargo, es pequeño. Parece de bolsillo. Listo para encontrar en todas las librerías de este país “que tanto aprecia a sus intelectuales”. Pero no está. Como todo poeta tiene muchos textos innecesarios, de pura vanidad. Todos saben cómo es el silencio de los muertos. Poemas robados a la poesía. Branly (Roberto). Solo habría que saber cuándo poner el punto final.  

 

Zona 1, Alamar, día de sol.

10/30/2022 

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